
Ayer se puso a la venta Nino Bravo: 40 Años Con Nino, ese recopilatorio que ya os presenté con versiones de los grandes éxitos del cantante valenciano. Si el otro día os traje las versiones de Paulina Rubio y Marta Sánchez, hoy le toca el turno al Cartas Amarillas en la voz de Amaia Montero y América, América cantada por David Bisbal.
Ya os comenté el otro día mi admiración por Nino Bravo y las reticencias que me crean cualquier versión que se le pueda hacer. Sin acabarme de motivar, la de Bisbal es una versión digna, con voz y dándole su propio estilo. Otra cosa es lo de Amaia Montero.
Desde siempre y aunque no sea tan conocida como Un Beso y Una Flor, Libre o la propia América, América, mi canción preferida de Nino Bravo es Cartas Amarillas. Si ya de por si, por decirlo de alguna manera, la voz de Amaia Montero no me entusiasma, su versión del tema me parece, como poco, irritante. Es como lo de mezclar agua y aceite. En mi opinión y desde el respeto más profundo a todos los fans de la ex La Oreja De Van Gogh, esta canción entra con fuerza en mi ranking de las covers menos motivantes del 2009.

En tan sólo cuatro años de carrera musical, Nino Bravo fue capaz de crear un legado y una leyenda como pocos. Este año se cumple 40 años del inicio de su carrera musical, 36 de su muerte, y muchos de los artistas latinos más importantes le rinden homenaje. Entre ellos Marta Sánchez cantando Libre y Paulina Rubio, Un Beso y Una Flor, estrenados ambos en Cadena Dial.
El 1 de diciembre se pone a la venta este Nino Bravo: 40 Años Con Nino que contendrá versiones de temas como América, Noelia, Libre o, mi favorita, Cartas Amarillas. Los encargados serán artistas como David Bisbal, Marta Sánchez, Rosario, Amaia Montero, Merche, Seguridad Social, Luis Fonsi, Christian Castro o Álex Ubago. Además en una versión de lujo encontraremos el making of de la grabación, las versiones originales, entrevistas y actuaciones de Nino Bravo.
Por influencia materna, junto a The Carpenters y Luis Miguel, Nino Bravo fue uno de los artistas más escuchados en mi infancia. Por tanto, sin quererlo, me volví admirador del cantante valenciano, lo que me crea ciertas reticencias ante cualquier versión de sus clásicos. Por eso pienso que, aún llevándosela a su terreno, Un Beso Y Una Flor le viene muy grande a Paulina Rubio. En cambio, la versión de Libre de Marta Sánchez con su punto góspel encuentro que consigue ofrecer cosas nuevas interesantes manteniendo el aire de grandeza del original. A ver qué os parecen.